jueves, enero 18, 2007

Carta a Francisco Pizarro


Os hubiese escrito antes si no fueseis tan errante, hombre y caballo en bronce habéis viajado tanto como cuando erais hueso y carne. Los años cuarenta en el atrio de la catedral; rampante. Ah!, que secretos habréis escuchado en aquellos escalones, que pronto hasta el patio de Palacio os llevaron a empujones.

Se aproximaba el año setenta y vino el desalojo delirante; la constitución pisoteada por delante, y vos acusado de explotador y alienante. En la esquina de vuestra casa, siete lustros exiliado, la culpa... vos la tenéis!; Como no se os ocurrió ser anti-imperialista en el siglo dieciséis?

Hace poco fuisteis castigado sin aviso ni piedad, literalmente deportado a los extramuros de nuestra ciudad; acusado de aventurero, aprovechado y sanguinario, poco falto para que os cuelguen en lo alto del campanario. Alguien dijo; Fuera!, que ese no sois vos!; claro, si en bronce vendido al peso en fundición, vuestro precio avasalla cualquier concepto de respeto, historia y tradición.

Leed esto en el exilio, antes que otra vez os cambien el domicilio; y que la historia guarde vuestra memoria; por caridad!; mejor de lo que nosotros hemos guardado vuestra ciudad

Texto y Fotos: Carlos García Granthon
® Derechos de Autor Reservados
Prohibida la reproduccion total o parcial sin autorizacion expresa del autor

1 comentario:

Carlota Pereyra dijo...

muy bueno :)