viernes, mayo 25, 2007

Marinera; limeña y coqueta



Con orígenes que se remontan a la colonia, probablemente derivada del fandango y la zamacueca; a diferencia de las versiones norteña y puneña que se desarrollaron en espacios más abiertos y permiten evoluciones más elaboradas; la marinera limeña, cultivada como baile de salón, dice con el gesto, la sonrisa y la mirada lo que calla con su discreta coreografía, al punto de resumirse en una sola frase:

"Si la coquetería de mujer fuese canción, sería marinera limeña"
No basta un compás bien llevado, un movimiento bien ejecutado o un ritmo sincronizado, el arte en realidad lo ejecuta la mujer, en su rostro de limeña pícara, que con miradas y sonrisas devora y enamora a su pareja y a su público. Una sola pieza de baile congrega varios tiempos bien marcados, que cual capítulos de una novela van narrando con el paso apropiado, una historia de coqueteo y romance con feliz desenlace.

martes, mayo 01, 2007

Desde el Balcón

Balcon del Palacio Arzobispal
Plaza de armas de Lima

Indiscutibles iconos limeños, aunque de origen morisco, no se puede pensar en Lima sin que nos venga a la mente la imagen de uno de sus clásicos balcones, que han sido parte del paisaje urbano de la ciudad desde sus orígenes.

Coloniales o republicanos, algunos son verdaderas obras maestras de la ebanistería, pero todos concebidos originalmente para mirar sin ser vistos, para hurgar en lo público desde el anonimato de lo privado y secreto; reflejando así muy bien la personalidad de esta ciudad y sus habitantes que se inmiscuyen en todo pero no se comprometen en nada.