jueves, mayo 15, 2014

Criptas y Catacumbas de San Francisco




Sepulcro común de personas singulares, cripta de hermandades, cofradías y benefactores; Una laberíntica necrópolis que se extiende por entre los basamentos de la iglesia que consagra el subsuelo y  se yergue por encima de los restos de sus feligreses;  las Catacumbas de la Iglesia de San Francisco 

Reabiertas al público en 1950, como parte del Museo del   y a pesar de venir siendo estudiadas y preservadas desde entonces, las criptas y catacumbas de San Francisco, aún no han podido ser exploradas en su totalidad. Además de las galerías intercomunicadas que se extienden por debajo de la nave central y capillas laterales de la Iglesia; existen varios niveles de cámaras superpuestas y  una red de túneles que se internan en las obscuras entrañas del pasado virreinal de la ciudad, que se cree, podrían haber tenido  comunicación con el antiguo palacio de gobierno y otras sedes del poder político, militar  y eclesiástico de la época.  
Convento de San francisco, en Lima, Perú;

La excavación y construcción  de las catacumbas de este convento, tal como las conocemos hoy, datan del siglo XVII, y estas fueron utilizadas como sepulcro de uso cotidiano hasta ya bien entrado el siglo XIX, aun después de que se inaugurara, en las afueras de la ciudad,  el Cementerio General Presbítero Matías Maestro en 1808 (véase fotohólica N° 03, Octubre de 2013) y que se prohibiera inhumar, y mandara clausurar, por razones de salubridad y de estado, todas las criptas de las iglesias de Lima en 1821, Criptas que desde la época de la fundación española, servían como tierra consagrada y único lugar de sepulcro para los feligreses. Existen pues aun hoy en día, ocultas bajo las iglesias y calles de la tres veces coronada ciudad de los reyes, extensas e inexploradas criptas conteniendo los restos mortales de varios cientos de miles de personas que, polvo fueron y al polvo volvieron, durante los primeros 400 años de conquista, colonia y naciente república.  

De las muchas criptas coloniales que existen bajo las iglesias de Lima, muy pocas han sido reabiertas para su estudio y conservación, y ninguna en forma tan extensa como estas; es un largo recorrido por  túneles, pasadizos bóvedas, capillas y pozos que nos llevan a un viaje surrealista por los restos mortales de quienes, paradójicamente, descendieron a este inframundo en un último intento por elevar sus almas. Aquí reposan, ordenados en estancos de restos humanos; cráneos, fémures y costillas que fueron a parar allí como arrastrados en un flujo de osamentas al último remanso del discurrir de la vida.

Ladrillo, cal y canto, arcos, vanos,  rejas, umbras y penumbras; el reino de Hades que discurre por debajo del cotidiano culto católico,  no podría haber tenido mejor arquitecto.

Profundos posos, albergan insondables historias, hazañas, y perdidos secretos de miles de ciudadanos, ilustres y adelantados,  conglomerados hoy en un solo llano y común anonimato. Quienes en su momento no se atrevían a  compartían mesa, cobijo ni tertulia en su efímero existir; aquí comparten entrañas por toda la eternidad.




Va un agradecimiento al Lic. Carlos Sobrino, director interino del museo del convento de San francisco quien nos brindó las facilidades para realizar las tomas fotográficas.













Texto y Fotos
Carlos García Granthon
Todos los derechos Reservados




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