miércoles, febrero 04, 2015

Yo soy Charlie Hebdo




Doce asesinatos por una caricatura, eso sucede cuando se tiene a la estupidez como dios absoluto y a la barbarie como su  único profeta. Este homicidio no lo han cometido los musulmanes, ni los católicos, ni los judíos; lo han cometido los fanáticos religiosos, que están presentes en toda fe y comunión sobre la tierra, y que  son los responsables de los mayores actos de barbarie en la historia de la humanidad. Son delincuentes intolerantes que se escudan en la fe que tengan más a mano para justificar el uso de la brutalidad de expresión para acallar la libertad de la misma.
Que mejor excusa que usar la fe y el mandato divino para avalar un crimen. Que mejor invento que la religión para proveer de esa excusa, convenientemente por encima de la ley y el derecho de los hombres, para santificar lo abominable.  
Asi ha sido desde que dios, en todas y cada una de sus versiones, fue creado por el hombre, a su imagen, conveniencia y semejanza, para explicar lo inexplicable, para justificar lo injustificable, y sobre todo; para perdonar lo imperdonable. Lamentablemente, asi ha sido y será este fanatico y estúpido mundo por mucho tiempo más, pero hoy… al menos hoy; todos somos Charlie Hebdo! 
Que la brutalidad no nos sea indiferente.

Texto y Fotos: © Carlos García Granthon








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