miércoles, febrero 04, 2015

Cementerio de La Almudena



Cementerio de la Almudena, Cuzco

El Camposanto lleva el nombre de la parroquia contigua, dedicada a la Almudena de Madrid y que data de 1683. El cementerio fue comenzado a construir en 1845, en lo que fueran los terrenos del convento de los padres agustinos, convento del que aún conserva la fachada. El cementerio de La Almudena es, en pocas palabras, el arca que conserva las reliquias de la rica historia republicana de la ciudad del Cuzco. Entre otros muchos notables, allí se encuentran sepultados los restos mortales de Martin Chambi, fallecido en 1973, uno de los más emblemáticos fotógrafos peruanos y notable indigenista. 

Machu Picchu, sombras de un imperio



Una de las siete maravillas del mundo moderno y, aparentemente, centro ceremonial y bastión de la panaca del inca Pachacutec; la ciudadela de Machu Picchu bien podría haber sido el germen del feudalismo en la estructura política del Tahuantinsuyo. 
Mucho se ha escrito sobre su origen y función, y si bien se ha establecido que fue edificada a mediados del siglo XV, poco antes de la llegada de los españoles y consecuente conquista y caída del imperio de los Incas; lo cierto es que a primera vista, da al visitante la impresión de haber sido construida en tres tiempos distintos. Primero, una base monolítica, colosal, casi sobrehumana, en la que inmensos bloques de roca, parte de la propia montaña, han sido labrados con la destreza y facilidad que pareciera provenir de las gigantescas manos de un colosal artista que las moldea con la misma facilidad que lo haría con  figuras en barro. Luego, y generalmente sobre la primera, hay construcciones de bloques geométricos, relativamente más pequeños, de piedra finamente labrada, muy común en los templos Inca y no menos asombrosa. Finalmente, sobre y alrededor de todo lo anterior; un sinnúmero de edificaciones funcionales construidas de piedra más burda y unida con mortero, “Pircas” como se les conoce en el mundo andino. 
Machu Picchu significa, en quechua; “Montaña Vieja, Montaña Antigua”, nombre que bien podría dar paso a especular que fue edificada, por el imperio Incaico, sobre los restos de una civilización  más antigua. 
Machu Picchu; sombras de un imperio, sombras de un Misterio

Yo soy Charlie Hebdo




Doce asesinatos por una caricatura, eso sucede cuando se tiene a la estupidez como dios absoluto y a la barbarie como su  único profeta. Este homicidio no lo han cometido los musulmanes, ni los católicos, ni los judíos; lo han cometido los fanáticos religiosos, que están presentes en toda fe y comunión sobre la tierra, y que  son los responsables de los mayores actos de barbarie en la historia de la humanidad. Son delincuentes intolerantes que se escudan en la fe que tengan más a mano para justificar el uso de la brutalidad de expresión para acallar la libertad de la misma.
Que mejor excusa que usar la fe y el mandato divino para avalar un crimen. Que mejor invento que la religión para proveer de esa excusa, convenientemente por encima de la ley y el derecho de los hombres, para santificar lo abominable.  
Asi ha sido desde que dios, en todas y cada una de sus versiones, fue creado por el hombre, a su imagen, conveniencia y semejanza, para explicar lo inexplicable, para justificar lo injustificable, y sobre todo; para perdonar lo imperdonable. Lamentablemente, asi ha sido y será este fanatico y estúpido mundo por mucho tiempo más, pero hoy… al menos hoy; todos somos Charlie Hebdo! 
Que la brutalidad no nos sea indiferente.

Cementerio Católico de Santiago de Chile




Fundado en 1883, cuando se prohibió la administración religiosa de los cementerios públicos en Santiago de Chile; fue clausurado ese año y reabierto en 1890, con el trazado actual. El Cementerio Católico, dependiente del Arzobispado de la ciudad, goza de un diseño arquitectónico único en lo que se refiere a camposantos, pues a manera de claustro, las criptas familiares semejan las celdas de un convento, unas alrededor de soleados patios, otras en frescos pasillos.

Rosa de María


Fotohólica N° 20

Fotohólica Magazine N° 20
Febrero 2015