domingo, marzo 15, 2015

Camila




Cementerio de Disidentes de Valparaiso, Chile



Valparaíso; puerto cosmopolita que no hace distingos de fe entre viajantes y residentes, que el mar y el destino tienen a bien varar en sus costas; cuenta, entre lo mejor de su patrimonio histórico cultural, con el Cementerio de Disidentes; lugar de sepulcro para todo aquel que no profesaba la fe de Roma, y por ello, en su momento, tuvo vetado el derecho a sepulcro en terreno consagrado.  

El cementerio, perfectamente conservado y administrado por Juan José Caro,  bombero voluntario, quien lo tiene a su cargo desde hace más de 36 años, es en sí, además de un museo abierto de escultura de la mejor factura, un archivo de la historia marítima y universal de este y otros  cuadrantes del globo terráqueo.  Ubicado en la cima del Cerro Panteón; a él se ingresa por la planta baja de una edificación que en nada nos recuerda a un cementerio tradicional. Con estucados y ornamentos de yeso que incluyen esculturas de solemnes búhos apostados en las esquinas; éste bien podría ser, a primera impresión, el hall de un  exclusivo teatro, al cual venimos a representar nuestro último acto público en la gran comedia de la vida.